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Preguntas Frecuentes

ANTES DE COMENZAR

Antes de venir, a menudo hay dudas, curiosidad o un poco de miedo.

No hay preguntas equivocadas: cada una dice algo del momento en el que estás.
Quizá estas te ayuden a situarte

EL MOMENTO DE EMPEZAR

Se abre el espacio que permite reconocerse sin prisa

¿Cómo puedo saber si lo que me pasa es para venir a psicoanálisis?

No hace falta tenerlo del todo claro.
A veces pedimos cita porque ya no podemos más, o porque algo se perturba sin saber por qué.
Cuando lo que antes funcionaba deja de hacerlo, o el malestar ocupa demasiado espacio, tal vez ese sea ya suficiente motivo.
No se trata de saber qué te pasa, sino de encontrar un lugar donde poder decirlo.

¿Y si llego y no sé qué decir?

Es un comienzo como cualquier otro.
No hay una forma “correcta” de explicarse.
A veces, el trabajo se abre precisamente donde no hay nada que decir: el silencio, la duda o la confusión también hablan —basta con dejarles sitio.
La palabra llega cuando puede, no cuando se fuerza.

Me da miedo ser juzgado o que pienses mal de lo que diga.

Es un miedo muy común.
Aquí no se trata de juzgar, todos tenemos pensamientos, deseos o gestos que nos incomodan, y precisamente por eso tienen valor.
En este espacio no hace falta defenderse ni justificarse: lo que se dice no se evalúa, se escucha.
Alguien dijo que el oficio de un analista es “el arte de no tener punto de vista”.

¿Lo que cuente queda entre nosotros?

Sí. Lo que se dice en sesión queda dentro de este espacio.
La confianza es parte del trabajo, y se construye poco a poco.
No se trata solo de confidencialidad —que, por supuesto, existe—, sino del hecho de que aquí puedes hablar sin temor a que nada salga de este marco.

LO QUE PUEDE PASAR DURANTE EL PROCESO

Resistencias, dudas y temores del camino

¿Qué diferencia hay entre el psicoanálisis y una terapia psicológica?

El psicoanálisis no busca corregirte ni adaptarte.
No trabajamos con técnicas ni con recetas.
No hay consejos ni pautas; hay diálogo, escucha y tiempo para pensar diferente.
Más que hacer desaparecer lo que te pasa, intentamos escuchar qué te está diciendo.

¿Y si remover todo esto me hace sentir peor?

Es una pregunta muy honesta.
A veces, poner palabras a lo que duele puede incomodar al principio.
Pero el trabajo no busca hacerte daño, sino dar lugar a lo que ya está ahí para que no pese tanto.
No se trata de abrir heridas, sino de escucharlas lo suficiente como para dejar de vivir atrapado en ellas.

¿Cuánto puede durar un análisis?

No hay una duración establecida.
El tiempo analítico no es cronológico: depende del ritmo de lo que puedes decir y de lo que puedes escuchar.
Hay quien hace un recorrido breve e intenso, y quien continúa más tiempo, cuando el trabajo se vuelve una forma propia de pensarse.
Lo importante no es cuánto dura, sino lo que se mueve mientras tanto.

¿Se puede hacer en línea?

Sí. Cuando no es posible venir, se puede trabajar igualmente a distancia.
Lo que importa no es el formato, sino lo que ocurre en el encuentro.
Cada caso es singular: se valora según lo que necesites y lo que sea posible sostener.

 

LA LIBERTAD Y EL MOVIMIENTO

Se abre el campo del deseo, del tiempo propio y de la confianza

¿Cómo sabré si el trabajo avanza?

Cuando notas que algo cambia, aunque sea pequeño.
El cambio no siempre es medible ni rápido; puede ser vivir de otra manera las mismas escenas.
Quizá te enfadas distinto, descansas más o puedes enfrentarte a lo que antes te superaba.
No es magia: es tiempo, palabra y trabajo.

¿Y si necesito parar un tiempo o dejarlo?

También eso puede tener sentido.
Detenerse o alejarse por un tiempo puede revelar aspectos del propio proceso.
No hay obligación ni culpa: la decisión de venir o no venir también dice algo del momento que atraviesas.
Lo más valioso es poder hablar de ello.

¿Qué pasa el primer día?

Principalmente, nos conocemos.
No hace falta preparar nada ni contarlo todo.
En la primera sesión me cuentas qué te ha traído hasta aquí, qué esperas o qué te inquieta, y miramos si tiene sentido seguir hablando.

"Preguntar ya es empezar a escucharse"